Calle Balderas by audiotalaia
Electroacústica de Calle
Published on jueves 29 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
Calle Balderas by audiotalaia
Morning Glory
Published on miércoles 28 de septiembre de 2011 2 appreciated comments »
Y el café, por ahora, estoy dudando si fu en este continente de dónde surgió el café. Lo que me estoy tomando ahora es mas bien agua marrón,... eso si, tengo una tinaja.
En un rato tenemos un "pase de prensa" ¿me sentarán en una butaca y pondrán la portada de Orange country como hacen en las entrevistas de los Festivales de Cine? yo chicos, no lo ocultaré, estoy flipando.
This post is archived under
Mexico DF,
radar/unam
Campamento Base - Madrid
Published on martes 27 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
Y en las bodegas llevamos de todo, nos llevamos los tambores de Híjar, unas Mascletás, Campanas valencianas, barberianas, sardas y catalanas, ambientes asturianos, de la Marina Alta, Alcoi, Vall d'Ebo y de nuestro querido Benimaclet, hasta una granja en Montferri y unos grillos del Maestrazgo, todos ellos en la bodega, esperando resonar deslocalizados en la megalópolis que poco tiene que ver con el lavadero de Alcalà de la Jovada.
Ya os voy contando.
This post is archived under
Mexico DF,
orange country,
radar/unam
Senda Sonora // Mapa Sonoro de Ibias
Published on martes 20 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
www.sendasonora.com
This post is archived under
composiciones,
ejercicios,
escuchas,
mapas,
referencias
Nocte, nox, noctis.
Published on lunes 19 de septiembre de 2011 1 lonely but appreciated comment »
Grabación nocturna. Sant Joan de Penyagolosa, Castelló.
Miedo y Asco en el IVAM.
Published on domingo 11 de septiembre de 2011 6 appreciated comments »
Últimamente hemos oído muchas quejas surgidas a partir de la (sobradamente demostrada) ineficaz negligente y patética gestión del IVAM por parte de Consuelo Císcar y no tengo ningún reparo en sumarme a las voces críticas que ya con anterioridad levantaron la voz ante esta barbarie cultural que tiene lugar en Valencia (una mas dentro de la galaxia del despropósito y el mas puro desprecio por casi todo lo que existe en esta ciudad y que vale la pena conservar). Me sumo a ellos después de comprobar con mis propios ojos lo que se perpetra en dicho edificio.
He llegado sobre las 12:00h del mediodía de este domingo tan señalado a la escalinata del IVAM y leo,.. en las descomunales banderolas que cuelgan de la Fachada:
1. Robert Morris: el dibujo como pensamiento (pienso, bueno, vale Morris me gusta, me cae bien,...)
2. Ignacio Pinazo. El Humor del Amor. (pienso, ni idea de quien es pero ya con el título de la expo ya me tira para atrás, suena a sketch de Noche de Fiesta con José Luís Moreno, en clave neoclásica).
3. Javier Calvo: Geometría y Moda (aquí ya no pienso, un tremendo escalofrío recorre mi espalda).
4. Rui Macedo: La Totalidad Imposible. (pienso: no tengo datos, no sé...)
Ante una oferta tan tentadora no dudo ni un momento y ya que he llegado hasta los confines de la Ciudad (pues todo el mundo sabe que mas allá de Guillém de Castro solo hay desolación) no me voy a rendir y evitar una vez mas entrar en dicha institución de pretérita reputación. De lo primero que me doy cuenta al entrar es que el hall del edificio suena exactamente igual que la Estació del Nord de Valencia pero sin megafonía anunciando los cercanías, sólo gritos, voces, conversaciones, un paisaje digno de un mercado, mercadillo, rastro o demás; nada de "sonidos de museo" todo follón.
En el lobby soy incapaz de encontrar folletos con un mapa que me indique dónde está cada cosa, eso si, hay folletos de todas las expos. Sin brújula, subo al primer piso y miro a través de la puerta de cristal la "exposición-instalación" de Macedo, paso de largo, la cantidad de gente y la acumulación de cuadros y los colores tiran para atrás (una vez mas). En esta planta no hay nada mas así que subo al siguiente nivel mientras una niña baja las escaleras gritando: máma! máma! aquí hay mas cosas! (a grito pelao, la madre impasible, tranquila señora deje que su hija grite lo que quiera estamos en un país libre). Llego al distribuidor de la 2nda planta y me encuentro la exposición de Robert Morris, muchos dibujos, bocetos y demás trabajos en carboncillo, tinta y collage. Bien, no me importa, me gusta, de hecho Robert Morris me gusta mas como bocetista que como escultor pero bueno el tipo es bien raro y hace cosas muy diversas que merecen ser consideradas en otro momento.
Cuando termino con la expo de Robert Morris decido volver a bajar y aprovecho para entrar en las oficinas del IVAM que en domingo tenían las puertas abiertas y sin vigilar, me paseo por ahí y le doy al botón de copiar de la fotocopiadora que hay en el pasillo. Funciona, imprime un papel en blanco. Salgo de la "zona restringida" con total normalidad y bajo a la planta baja. Mientras bajo en el ascensor, pienso que no he visto la sala que expone piezas de Ignacio Pinazo, olvido inmediatamente el tema y me centro en pensar que cuando llegue a casa tengo que colgar una lavadora.
En la planta baja me dirijo a la Sala Julio González. De esta sala sólo diré que es gris y tétrica. Al salir y muy a mi pesar me encuentro debajo de la escalera una escultura de Chillida, una de esas mesas horizontales de hierro oxidado típicas del de San Sebastián. Y pienso: ¿que mierdas hace esta escultura puesta debajo de una escalera cuando tienes por lo menos tres distribuidores de mas de 200 m/2 y un hall de otros tantos sin nada que lo "decore"? que hace allí un Chillida en el típico sitio dónde se guardan los cordones de terciopelo o carros para bebés o lo que sea,?¡pero no una escultura de Chillida cojones! Superada la indignación mas absoluta y habiendo hecho una foto que aquí reproduzco me dirijo a la sala principal del IVAM para ver que hace el tal Javier Calvo.
![]() |
| "El Rincón Leku" |
Volviendo a la pintura y a la exposición cave decir que el Sr. Calvo (la verdad no se quien es ni me importa) es uno de esos pintores que bien podría decorar un motel de carretera en Motilla del Palancar o Talavera de la Reina y nadie se percataría, a nadie le importaría lo mas mínimo. Es mas, hace unos meses estuve en un Holiday Inn en Elche y tenían allí colgadas unas litografías muchísimo mas interesantes que el trabajo de este Sr. Calvo que bajo no se que pretexto estúpido y patético expone en el IVAM. No soy capaz de de describir mucho mas ya que el horror, el patetismo, el ruido y la gente provocan mi huída inmediata.
Salgo a la calle (la tienda de regalos ni verla), tomo un poco de aire y bajo la escalinata, me tomo un par de omeprazoles ya que percibo cierta úlcera que asoma por algún lugar y empiezo a andar en dirección a la Beneficencia. Giro la cabeza hacia la izquierda y me doy cuenta que hay una Galería subterránea, La Sala de la Muralla, y forma parte del IVAM. Entro, y hay una exposición de un fotógrafo, Franco Fontana. Entro, y descubro un trozo de la Muralla de Valencia cosa que me alegra un poco la mañana, pues me hace ilusión, la verdad.
Alrededor de lo que queda de la muralla se extiende una interminable colección de esas fotografías típicas que uno encuentra en los marcos de pinzas metálicas que se pueden adquirir en el Leroy Merlin ¿saben? ese tipo de fotos con los colores muy definidos, de paisajes neutros brillantes y lustrosos, algo así como un conjunto de fotos descartadas del catálogo de Windows para salvapantallas. Salgo, siento náuseas, un poco de mareo y un incipiente ataque de vértigo.
Ando apresuradamente, ya pasada la Beneficencia, bajo por la calle Corona, ando nervioso hasta Mossén Sorell, me doy cuenta de que me ha salido un sarpullido, giro en la Calle Alta y me dirijo hacia la Calle Salvador Giner, allí ya me están surgiendo en la piel pústulas llenas de pus, giro una vez mas a la derecha y llego enfrente del Centro del Carmen, veo la terraza del café Museu y me siento.
Me seco el sudor de la frente, pido Betadine para las pústulas y me doy cuenta de que la hinchazón, los escalofríos y los sarpullidos empiezan a remitir. Me tomo dos omeprazoles mas, un par de lexatines y un paracetamol que me quedaba suelto, le pido a la camarera un whisky doble, me lo tomo y después de un rato, una vez mi piel ha recuperado su color y los mareos y todos los síntomas de una larga exposición a horror visto; pienso, que suerte que el IVAM se llame “instituto” y no museo por que la terraza en la que estoy sentado es mas digna de llamarse Museo que la caja esa de cartón en la que casi muero de mal gusto y cutrerío.
Así que señores y señoras del Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales, Señoras de la asociación de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV), la Associació Catalana de Crítics d’Art (ACCA), Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) tienen ustedes razón, siempre la han tenido y ahora que lo he comprobado con mis propios ojos, me reafirmo, y les apoyo en sus reivindicaciones.
ale, ya está, ya me he quedado a gusto.
Buenas noches,
This post is archived under
crítica
Cuentas Pendientes.
Published on sábado 10 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
Luego voy y me percato que nadie se fija, nadie la escucha y muy pocos subrayan su presencia cuando aparece en el paisaje sonoro, sólo recuerdo al Sr. Barber, recogiendo después de su concierto en La Clínica, cargando piezas de su campanario portátil en el coche, de repente, sonó, levantó la vista y soltó algún improperio en valenciano que no reproduciré, y agregó con cierto pesar: aah! si me la deixaren tocar! y siguió cargando maderos al coche.
Fuentes consultadas:
http://campaners.com/php/campana1.php?numer=806
This post is archived under
escuchas,
valencia
Web Update
Published on miércoles 7 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
This post is archived under
ejercicios
Una Plaza que se queda en Silencio.
Published on sábado 3 de septiembre de 2011 Leave your thoughts »
Durante el primer año entramos en una fase de descubrimiento, estuvimos atentos a todo, escuchamos a la gente, y tratamos de comprender todas las idiosincrasias locales, profundizar en ellas y tratar de extraer el trellat del asunto. Enseguida aceptamos la situación, tanto política, como cultural y hasta la lingüística. Mi padre, antropólogo, diría que me dediqué (y sigo en ello) a realizar una observación nada ausente, cuestionando, comparando una observación participante se diría.
En el Barrio del Carmen realicé un proyecto, se trataba de un retrato sonoro de un Barrio que cada día se transforma, cambia y muta al ritmo de no se sabe muy bien que. Durante meses estuve realizando grabaciones para captar el sonido del Barrio y trasladarlo a un paseo sonoro con auriculares por distintos lugares del núcleo histórico de Valencia. De ahí llegamos a la Plaza Redonda, y eso lo hicimos muy al principio. Un sábado a la mañana del mes de setiembre paseamos por El Carmen y a partir de la mas pura de las intuiciones llegamos a la Plaza Redonda, sin quererlo, sin esperarlo, tan solo derivando.
Cruzamos la Plaza Lope de Vega e intuimos lo que se escondía detrás del porche que da acceso a la Plaza. Entramos y nos acercamos hasta la fuente, luego nos sentamos y escuchamos a que suena esa plaza tan singular y nos dimos cuenta que sonaba a trajín a movimiento, sonaba a comercio. Sin embargo enseguida intuimos que ese sonido dinámico en realidad costaba mucho de escuchar, uno podía percibir que la propia plaza ansiaba sonar a trajín, a movimiento y a comercio pero por toda una serie de circunstancias apenas sonaba a nada.
Haciendo una comparación relativa ¡la Plaza Lope de Vega está muchísimo mas viva! hay un movimiento constante de gentes que se entrecruzan que vienen del mercado central o de la Plaza de la Reina y si es sábado seguro que hay una boda, comunión o bautizo en Santa Catalina y el murmullo de la terraza de la esquina es permanente. Y mientras tanto, a pocos metros de ahí, reina un paisaje sonoro que desea con tremenda devoción sonar como su plaza vecina. Y seguro que esas ansias son unas ansias nostálgicas, de un pasado que ya poco a poco se funde y va desapareciendo.
La plaza Redonda sueña, sueña que resuena a bazar turco, a mercadillo, a diálogo entre tendero y cliente; sueña que resuena a cajas siendo transportadas, a carretillas de mercaderes y a gritos de obreros. Seguramente la Plaza Redonda desea con tremenda devoción que el techo de la marquesina que envuelve el lugar suene a gotas de agua que caen de la ropa tendida en los balcones y a gritos de niños que se salpican con agua en la fuente de en medio, la Plaza Redonda sueña que está viva y que cumple su función en esta ciudad cambiante, compleja y en constante amenaza.
Y ahora parece ser que todos estos anhelos, que puede que no sean mas que elucubraciones o sueños románticos de un foráneo que intuye una Valencia en desaparición, están condenados al olvido. Pero el caso es que estamos convencidos de que la plaza quiere sonar a viva y aunque parezca extraño, envidia a sus vecinas, Lope de Vega, Dr. Collado, incluso (válgame Dios) La Plaza del Tossal y desea con tremenda devoción sonar a algo, y lo sueña ahora con mas fuerza ahora que vislumbra el maquillaje que urbanistas que jamás comprenderán esta plaza quieren perpetrar en dicho lugar.
Y todo ello nos entristece sobretodo por las ganas de algunos de generar interés por una ciudad que no necesita nuevos estímulos sino recuperar su propia identidad, una ciudad que no necesita grandes obras ni grandes monumentos para ser un lugar maravilloso, una ciudad que solo se necesita a si misma, con sus particularidades y su manera de ser, una ciudad que no necesita arquitecturas extraterrestres sino la arquitectura de aquellos que comprenden la ciudad, aquellos que la ven a través de la historia y comprenden su grandeza, que insisto, la tiene.
This post is archived under
crítica,
escuchas,
orange country,
valencia





