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Marzo Sonoro // En La Trinchera


Rápidamente nos plantamos en Marzo y la primera de las actividades que nos ocupa este mes ya fue, el pasado viernes dentro del Festival Nits d'Aielo i Art. Así pues en el emplazamiento del Metro de Valencia presentamos una instalación sonora para una escucha subterránea. En ella varios artistas sonoros prepararon composiciones sonoras sobre el sonido del metro que luego fueron reproducidas en un bucle aleatorio en esta instalación para una escucha acusmática.


El trabajo fue realizado gracias  al esfuerzo y la dedicación del colectivo de jóvenes arquitectos Crearqció València que con presentaron y transformaron un espacio frío como el de esta parada de Metro de Valencia en un agradable entorno para una escucha tranquila.

Crearqció Valencia haciendo uso del ingenio, la economía y la imaginación desvelaron un espacio efímero con almohadas y moqueta en el que el público se sintió plenamente acogido.Y habiendo hecho tan bien ese trabajo solo nos queda agradecer a este colectivo su afán pro hacer las cosas bien y esperamos que en el futuro podamos seguir colaborando en muchos mas proyectos.

Agradecer también a la organización del festival, a Llorenç y Montserrat por creer en esta iniciativa y también a Guillermo Mondaza por su paciencia e interés. Finalmente queda agradecer al Sr. Flores su desinteresado esfuerzo y las ganas de hacer de pipas del arte sonoro, un placer!

Así que con esto hecho, nos encaminamos ya hacia el miércoles en el que presentaremos una mesa redonda sobre Paisaje Sonoro Valenciano y ya el viernes estaremos en Madrid montando la Brújula Sonora 4.0 en El Instituto Europeo del Diseño, en el marco de la Muestra In-Sonora. Sábado estaremos en el Reina Sofía tocando junto a La Orquesta Mundana y el domingo nos reunimos la tríada, Luís Antero, Juanjo Palacios y un Servidor para desvelar, desgranar y desmontar por piezas esa compleja relación que se establece entre paisaje sonoro y netlabels, esto, dentro del marco de ECO Encuentro de Nuevos Sonidos, en Matadero Madrid.

Mientras tanto, seguiremos recordando lo que ha sido y está siendo este festival Nits d'Aielo i Art que una vez mas existe y sobrevive desde la trinchera cultural, en la ciudad del espanto y el esperpento y aun así, se consigue producir buena cultura de mucha calidad al margen del sistema, a caballo de la autogestión y en lucha constante contra los que miran hacia otro lado, los que tiran petardos y los que no quieren ver ni oir nada.

 



#Primavera Valenciana






















Y bien, después de mi último post nos quedamos con las ganas de gritar de protestar y de estallar ante este panorama del espanto, la violencia y el sinsentido mas absoluto así que el pasado 21 de febrero salimos a la calle a cortar tantas avenidas como pudimos y colapsar la ciudad junto a una marea de gente hasta las narices de tanta desfachatez.

Así que bueno, la Orquesta Mundana casi en pleno saltó a la calle armada con reclamos de patos, coyotes y demás fieras del bosque (gentileza del gran Avelino Saavedra), para demostrar que se puede protestar y molestar con ruido. E aquí el ejemplo.

Una Marcha Silenciosa o Como Institucionalizar la Protesta.

SAS, Sindicato de Artistas Sonoros, contra los recortes de frecuencias.
 
Acabo de llegar a casa después de haber asistido a la Manifestación en Valencia, convocada por los sindicatos en protesta por la Reforma Laboral. Como siempre que se cierne un evento de esta magnitud, he salido de casa con microfonía. Esta vez he podido, ya por fin, estrenar mi nueva pértiga y el zepelín que por cierto, muy bien.

Llegados a la Plaza Sant Agustí (lugar de encuentro de la manifestación) he tenido una primera sensación de bullicio, a mi derecha una de esas sempiternas batucadas animaba un poco el ambiente, algunas carracas, trompetas de plástico (bubuzelas) y algún que otro grito se oían a lo lejos, distribuidos, distantes.

Empieza la manifestación y asoman mareas de banderas de los sindicatos, atadas en esos palos de plástico blanco y ondeando al viento ese celofán semi-transparente con el rojo de los sindicatos bajado de tono tirando a rosa puesto que el plotter da lo que da. Andamos, empezamos a marchar por la Calle San Vicente, avanzamos y escuchamos charlas, conversaciones de corrillo y de nuevo un megáfono lejano sin seguidores voceando consignas del 15-M mal aprendidas "y luego diréis que fuimos siete o ocho" (cargándose la rima de cinco y seis con diréis) mal, vamos mal.

A la altura del Ayuntamiento torcemos para llegar a la plaza en dónde ya asoma la jaula de las Mascletás. Y en la esquina empezamos a escuchar griterío, follón, algo despierta, ¡por fin! alivio, alguien protesta alguien grita. Llegamos al núcleo y nos encontramos al sector 15-M gritando a pulmón reprimendas a los sindicalistas: dejaos de hostias y armad una huelga general cojones, la marcha silenciosa avanza y las banderas de plástico pasan hipertérritas por delante del único foco de ruido y contestación de toda la marcha. Seguimos ávidos de entender, de encontrar esa protesta sonora, ese follón, ese griterío tan reconocible unos meses atrás. Pero cada vez mas somos conscientes de que la media de edad no es la del 15-M, los que marchan por estas calles están ahí por otra cosa que no se sabe muy bien que es.

A la altura de la Calle Barcas nos damos cuenta de que no se oyen bandas de música, ni batucadas, ni cánticos, no escuchamos eso de Ocho Banqueros Se balanceaban,... seguimos con los silbatos ocasionales, las bubuzelas salpicando el paisaje sonoro aquí y allí y poco mas. Y así hasta el final, ya en el epicentro del facherío valenciano (el Parterre) un escenario para unos parlamentos decorado con sinfín de banderas, banderines, estandartes y pancartas de plotter. Avelino muy acertado ha comentado que faltaban ahí las siglas SPQR pues la puesta en escena lindaba ya con los Armats de Semana Santa.

Y poco mas, descontentos y aburridos (principalmente eso, aburridos como marsopas) nos retiramos a tomar el vermut. De camino al vermut pienso ¿y las bandas? dónde están las bandas de música valencianas tocando Vicenteta, Vicenteta y la dolçaina y el tabalet, los tambores, las cacerolas, el esperpento, los camiones con el musicón, y las consignas coreadísimas pegadizas, los gritos de ¡hijos de puta! y la guturalidad de la protesta tan asentada hasta hace nada? dónde está todo eso? que ha pasado? me habéis quitado un paisaje sonoro absolutamente extraordinario, complejo y musical, un ir y venir de melodías que se solapan, funden y reaparecen una cacofonía urbana de la protesta, una algarabía del cabreo genuino, un festival, una provocación ¿dónde está todo esto en una manifestación absolutamente institucionalizada, silenciosa, caduca y aburrida? menudo aburrimiento! Señores de los sindicatos, ustedes no tienen ni la mas menor idea de lo que es protestar, ustedes han marchado silenciosamente de forma protocolaria y previsible, eso a mi parecer no es protestar, eso es un paseo dominical para hacer tiempo para la paella.




Y mas me deprime cuando se que unos meses antes, he podido asistir a un verdadero resonar urbano, un auténtico grito colectivo de protesta que retumba por las calles que llena el espacio y se choca contra las casas, entra arrasando en el H&M dando la vuelta a la plaza. Un auge del cántico común, una reivindicación de aquello que tanto les gusta a los políticos de la voz del pueblo, en fín, la muchedumbre enfurecida. Esto de hoy, nada, una marcha, un paseo, un aburrimiento para la fonografía. Lo único destacable ha sido el testimonio 15-M con esa pancarta enorme que reza Y UNA MIERDA! y el follón que se ha armado alrededor.

Y para postre aquí dejo el testimonio 15M para recordar, y que no olvidemos,...




Las fotos, el Bueno de Montag.

Snow Walk Cuenca




Hace ya dos fines de semana nos acercamos cautelosamente a Cuenca (Castilla La Mancha). Bajo temperaturas bastante extremas paseamos, reconocimos y turisteamos por esta bella población, subida en un cerro y peculiar como ella sola. A la mañana del segundo día amaneció Cuenca nevando. Durante horas copos de nieve tintaron la ciudad y cambiaron completamente el paisaje. El día anterior habia hecho sol y un viento cortante y gélido se colaba por todos los callejones del casco viejo. Ya en domingo, le viento cesó y dió paso al extraños silencio de la nieve, de una precipitación silenciosa pero implacable, con el único testimonio sonoro de las pisadas sobre la nieve virgen y el posterior, y tardío deshielo de la misma nieve. 

Pocos mas son los elementos que hacen resonar una nevada. Aun así decidimos hacer este paseo sonoro en el que por primera vez hablamos, en un claro y humilde homenaje a Chris Watson que con su cadencia y elegancia británica narra sus grabaciones y viajes a través del mundo en los podcast de TouchRadio y demás.